En la previa, cuando primaba el triunfalismo y sugerí bajar la ansiedad, fui criticado por muchos quienes presagiaban que “esta vez se nos daba” y que para ganar hay que creérsela…

Que 34 partidos invictos, que el enano está fresco esta vez porque no jugó tanto, etc.

Mi lectura no era que no éramos candidatos, pero sí que no lo éramos al mismo nivel que Brasil, Alemania, o hasta la disminuida Francia entre otros. ¿ Inglaterra ? 

Es más, mi prudencia tenía algo de lógica de análisis futbolero pero también algo de cábala. Que no te vean venir dice Al Pacino en El Abogado del Diablo….

Siempre de punto me gusta a mí. Que banca sean otros….

Pasando al partido, en el primer tiempo Argentina dominó a pesar de que los rivales eran muy disciplinados tratando de ser un equipo cortito y de no dar espacios. Su despliegue físico era tremendo. Pero un penal de esos dudosos (agarrón como tantos en un córner) permitió que Messi pusiera el 1-0 y todo parecía encaminarse a una victoria sencilla, sobre todo viendo que ellos, como parte de su estrategia, defendían en línea y adelantados, tal como lo hizo Menotti hace muchos años en Boca. Solo era cuestión de acertar con algún pase filtrado, y usar alguien que picara de atrás para romper el fuera de juego mientras los delanteros de punta salen con los defensores para aumentar la ventaja. Pura teoría, obvio, pero a pesar de que todo el equipo árabe presionaba mucho y no dejaba jugar, casi se da. 

Un par de pases a Messi y sobre todo a Lautaro los dejaron mano a mano , pero el offside automático detectó posición adelantada (por un pie, por un hombro, etc) y asi nos anularon 3 goles que parecían legítimos. Demasiado sutil todo, discutible, pero no más discutible que el penal que le permitió a Argentina ponerse en ventaja.

En el segundo tiempo los saudíes se animaron un poco y en una duda de Cuti Romero que no se decidió a anticipar a tiempo (un toque/roce de un adversario lo confundió?) y cuando giró, Al Shehri le ganó en velocidad y cruzó el remate de zurda por debajo de la pierna del ex Belgrano, e hizo estéril el intento del Dibu Martínez de sacarla. Entró pegada al palo y el empate trajo alguna pregunta en alguna duda cuando para colmo de males, 5 minutos después, un remate muy peligroso de un rival fue rechazado por Romero de cabeza, y Molina dudó innecesariamente en el área, la dejó picar y Aldawsari enganchó para el medio y la colgó del ángulo. El 1 de Argentina alcanzó a rozarla pero se le metió y el 2-1 fue un balde de agua helada que agigantó el desconcierto y los nervios.

A partir de ahí Argentina buscó con los cambios (ingresaron Julián Álvarez, Acuña y Enzo Fernández por Tagliafico, De Paul y Paredes), inquietó un par de veces al arquero, generó algo de peligro pero no pudo revertir el resultado. 

La sensación de un equipo lento, indeciso y hasta superado físicamente preocupa más allá del resultado. Las declaraciones marcaron que el cuerpo técnico argentino sabía cómo jugaban los dirigidos por el Francés Renard. Fue por lo tanto una mala performance que se originó en otros factores. Exceso de confianza, nervios por el debut y por la desventaja sorpresiva, imprecisión en general.  Sea por lo que sea, la realidad nos dio un sonoro cachetazo que esperamos nos despierte de cara a lo que viene. 

Ya nos fuimos derrotados de un par de debuts mundialistas y por ejemplo en 1990 (0-1 con Camerún) llegamos a la final de todos modos. 

Pero como para salir del triunfalismo y de las cábalas pre mundial que fueron virales, elijamos no creer en nada que no sea nuestro juego, y elijamos escribir nuestra propia historia. Volvamos a la presión, a la solidaridad y a generar espacios y situaciones de gol. Así veníamos bien. Y esperemos no más distracciones en defensa por cierto. De hecho Argentina tuvo hoy un 70% de posesión de pelota. Lo que no tuvo fue claridad en las áreas como para traducirla en un resultado a favor.

Y párrafo aparte a los cuervos que siempre esperan que perdamos para matar a Messi, a Scaloni, etc. Hoy empezaron a revolotear. Ojalá pasemos para que se tengan que guardar como se guardaron cuando ganamos la Copa América en Brasil y contra el elenco nacional brasuca mismo. No hay nada más lindo que salir a cazarlos…. Ojalá al final del Mundial tengan que pedir velos prestados para taparse la cara…

Por lo pronto México y Polonia no se sacaron ventaja. Una buena entre tanta pálida.

Vamos Argentina que esto recién empieza carajo ¡!!