Según Credencial Payments, compañía que implementa soluciones tecnológicas y de procesamiento de medios de pago, la identificación de las personas a través de la biometría (la lectura digital de características físicas específicas y únicas), es una puerta a la innovación que cambiará radicalmente nuestra forma de vida.

Un ejemplo de ello son las compras en comercios, ya que podría reemplazar no solo el DNI sino también las tarjetas. Si un sistema valida que “soy quien digo ser”, a mi biometría tendré vinculados mis medios de pago sin necesidad de tener una tarjeta que lo muestre.

“El uso de los diferentes tipos de biometría abre nuevos mundos y casos de uso –dijo el gerente de Marketing y Nuevos Negocios de Credencial Payments, Jorge Larravide- ya que transforma totalmente la experiencia del usuario brindándole comodidad, facilidad y seguridad.”

La biometría es una tecnología clave para reducir la exposición al fraude, ya que se evitan las formas de suplantar identidad o robo de datos porque la validación de una transacción se realiza con patrones biométricos de una persona, los cuales son únicos e irrepetibles.

La clave se basa en tener certeza de la identificación de una persona (identificar quien es) y que, en el momento de realizar un trámite o una operación comercial como una compra o un pago, se pueda autenticar (que la persona es quien dice ser).

Tradicionalmente, la seguridad se apoya en dos factores: lo que se y lo que tengo. Por ejemplo, en una extracción de dinero en efectivo en un cajero automático, “lo que se” es mi Clave Numérica (PIN) y en algunos casos mi Clave Alfabética (PIL). Esto se combina con “lo que tengo” que sería en este ejemplo una Tarjeta de Débito.

La biometría brinda un nivel de total certeza ya que a lo anterior se suma el concepto “lo que sos” y para demostrar “lo que soy” se utilizan los patrones biométricos que son únicos e irrepetibles.  No hay dos personas que tengan el mismo patrón biométrico.

Los tipos de biometría más utilizados son: huella dactilar, reconocimiento facial, reconocimiento de voz, reconocimiento de iris, patrón de venas, etc.  Los sistemas y/o dispositivos de lectura de los patrones biométricos, comparan la información provista por la persona con la almacenada en bases de datos, sumado a mecanismos que permiten validar que la persona está “viva” (según el dispositivo se utiliza: movimiento, temperatura, presión sanguínea, etc.).

¿En qué se usa la biometría en la Argentina?

En la Argentina la utilización de biometría comenzó hace tiempo su camino con el reconocimiento de huella dactilar. Primero se utilizó para Jubilados y Pensionados de ANSES para la validación de la “Fe de Vida” trámite requerido para que el ente estatal continúe abonando el haber previsional. En su momento se realizó el enrolamiento de las huellas dactilares de jubilados, pensionados y sus apoderados a través de los bancos donde perciben los haberes.

Un siguiente paso fue incorporar la biometría a otros usos bancarios como el uso de cajeros automáticos. De esta forma, no sólo jubilados y pensionados, sino clientes en general pueden utilizar cajeros automáticos solamente con el uso de huella dactilar, sin necesidad de utilizar una tarjeta de débito.

También en el caso de las billeteras digitales, Credencial Payments implementó el uso de biometría de reconocimiento facial para validar a los usuarios.