Ante la inminencia de una renegociación de la deuda argentina es importante notar las diferencias que existen entre los distintos tipos de emisiones. Probablemente la deuda en Pesos tenga un tratamiento distinto que la deuda en Dólares. Del mismo modo, la deuda emitida bajo legislación local probablemente tenga un tratamiento distinto que la emitida bajo ley Nueva York. Sobre este último punto nos concentraremos en el presente informe, describiendo las características destacadas de los bonos emitidos bajo Ley Nueva York.


La conclusión del reporte es que para el inversor es una oportunidad de baja de riesgo en su portafolio el cambio de bonos con Ley Local por bonos con Ley Nueva York:
 Pasar de DICA y DIA0 a DICY
 Pasar de PARA y PAA0 a PARY

¿Qué es Ley Argentina y Ley Nueva York?


La legislación bajo la que se emite un bono es la que determina cuáles serán las leyes y los tribunales en los que se diriman las disputas. Como en el caso de emisión de deuda de un país, sería justamente dicha nación una de las partes en disputa, puede presumirse que un tribunal local pueda tener conflictos de interés, sufrir presiones o estar sesgado a la hora de impartir justicia. Por ese motivo, especialmente cuando un país emite deuda que buscará colocar entre inversores extranjeros, es conveniente que un tribunal neutral sea quien resuelva las disputas.


Dentro de toda la estructura de bonos nacionales hay pares de bonos idénticos desde el punto de vista de tasas, moneda y fechas de pago pero que cambian en la legislación que los regula.

Los casos más importantes son los Discount (DICA – DICY) y los Par (PARA – PARY) emitidos en 2003.

Diferencias fundamentales entre los bonos Ley Argentina y los Ley Nueva York

Hay dos temas centrales que diferencian los bonos emitidos bajo ley argentina de los emitidos bajo ley extranjera: (1) la discrecionalidad con la que podrá moverse el gobierno respecto a las modificaciones en los términos de emisión de los bonos, y (2) las cláusulas que se incluyen en las condiciones de emisión.


Respecto a la discrecionalidad, los bonos con ley local podrían verse modificados con la sola emisión de un Decreto de Necesidad y Urgencia o con la aprobación de una ley en el Congreso Nacional con mayoría simple. Ambas alternativas parecen estar muy al alcance de la mano.


Esta situación no se replica en los bonos con Ley Nueva York por las cláusulas especiales que se incluyeron al momento de la emisión y que se explican a continuación.

Respecto a las cláusulas de emisión de los bonos Ley Nueva York hay varias cosas que aclarar

En primer lugar, estos bonos tienen entre sus condiciones una Cláusula de Acción
Colectiva que establece los mecanismos para que se pueda dirimir en el mismo
mercado algún cambio en las condiciones de emisión de un bono. El deudor (emisor del bono como la Nación Argentina) puede hacer una propuesta de cambio, la cual deberá ser aceptada por una supermayoría de los acreedores (los tenedores del bono) para ser efectiva. Esta supermayoría o mayoría especial se define en el prospecto de emisión de los bonos y generalmente es del 75% del capital que resta pagar. Si se logra la aceptación, las nuevas condiciones aplican a la totalidad de los acreedores, también a la minoría que lo rechazó.


La Cláusula de Acción Colectiva permite que el Estado Nacional haga una oferta a los tenedores de bonos antes de caer en default y que, si es razonable, sea aceptada y se acuerde un nuevo esquema de pagos. De esta manera, los tenedores de bonos con Ley

Nueva York van a tener poder de voto sobre la propuesta realizada por el Estado Nacional y además van a tener algún tipo de anticipación de cómo serían las nuevas condiciones bajo las que se regirán los títulos.

En segundo lugar, los bonos con Ley Nueva York incluyen una Cláusula de Cross
Default (podría traducirse como “Cesación de pagos cruzada”). Esta indica que si un bono entra en evento de default, todos los otros bonos que la incluyan pueden ser también considerados en default.

En tercer lugar, existe la llamada Cláusula de Aceleración que hace que ante un evento de default (Cross Default es uno de ellos) los tenedores del bono pueden reclamar que se pague inmediatamente la totalidad del capital e intereses.
La suma de las últimas 2 cláusulas implica que un retraso en el pago de un bono dispare una ola de reclamos de los bonistas por la totalidad de la deuda. Por ejemplo, ante la falta de pago de un cupón del bono Par, el tenedor de un bono que vence en 2033 (como los Discount), puede eligir que se le pague en el momento la totalidad de la deuda. Sería demasiado oneroso para el Estado Nacional defaultear esta deuda porque estaría defaulteando toda la deuda con ley Nueva York.