Tras un fin de semana de protestas masivas por el asesinato de un hombre negro detenido y luego de las imágenes de represión policial y violencia en las calles que tensaron aún más el clima político en Estados Unidos, el presidente Donald Trump acusó hoy a los gobernadores de ser “débiles” y les pidió más detenciones, mientras su antecesor, Barack Obama, apoyó las manifestaciones.


Tras una videoconferencia tensa con los gobernadores, Trump profundizó aún más el clima de confrontación con una amenaza pública desde el jardín de la Casa Blanca.


“Si el estado o la ciudad se niega a tomar las medidas que son necesarias para defender la vida y la propiedad de sus habitantes, entonces desplegaré a los militares y resolveré rápidamente el problema por ellos”, dijo.

(Fuente: Télam)