Para estimar el costo fiscal del paquete económico de ayuda y compensación a familias y empresas, se consideran dos escenarios. En el primero, el ingreso familiar de emergencia (IFE) se paga dos veces (abril y mayo), al igual que la asignación complementaria al salario (que forma parte del programa ATP). En el segundo, se contempla que el IFE se pague 3 meses, al igual que la asignación complementaria al salario. En lo que respecta al ATN a provincias, se agrega una transferencia extra de $20.000 millones. De este modo, bajo los nuevos escenarios el paquete fiscal contra el COVID-19 podría tener un costo fiscal de entre 2,5% y 3,2% del PIB.

Por otro lado, existen anuncios del gobierno que implican montos importantes de préstamos a empresas y cuentapropistas, que pueden momentáneamente estimarse por el equivalente a  2,3% del PIB
Con los paquetes de ayuda disparados, el gasto primario en 2020 resultaría de 21,8% del PIB en el escenario 1 y de 22,4% en el 2. Entre 2019 y 2020 el gasto habrá subido entre 3,2 y 3,8 pp del PIB, mientras que la caída de recursos netos puede estimarse entre  1,1 y 2,2 puntos del PIB.


Si se supone que todo el déficit primario de 2020 se monetiza, la emisión de dinero del BCRA para asistir al Tesoro Nacional podría ubicarse entre 1.300.000 y 1.780.000 millones de pesos, según el escenario, equivalentes a 4,7% y 6,4% del PIB, respectivamente. En 2014 se registró un nivel de transferencias equivalentes a 3,2% del PIB.

(Fuente: IERAL)