El Gobierno definiría por decreto esta semana el aumento salarial a trabajadores públicos y privados, que de acuerdo a fuentes oficiales oscilaría entre 6 y 9 mil pesos, a cuenta de futuros aumentos pactados en negociaciones colectivas.


El incremento, se especula, quedaría eximido del pago de aportes y contribuciones patronales, pero sí aportaría a ítems como aguinaldo, indemnizaciones y vacaciones.


La norma que elabora el Ministerio de Trabajo busca, siempre de acuerdo a los portavoces del Gobierno, “recomponer el poder adquisitivo de los empleados”, deteriorado por los altos índices de inflación.


(Fuente: Télam)