Argentina tiene un problema fiscal crónico y recurrente: de los últimos 59 años, en 52 se va a terminar con déficit fiscal. 


Todas las cuentas de gastos y de ingresos se expresan en dólares corrientes. El déficit fiscal acumulado en estos cuatro años totalizará USD112.300 millones. Para cubrir este rojo fiscal se llevó a cabo una estrategia de endeudamiento en mercados voluntarios de deuda. Como consecuencia de ello, el stock de deuda en moneda extranjera mostró un crecimiento de USD92.240 millones.

De cara al futuro, la reestructuración de la deuda exige superávit primario, pero las demandas sociales internas tienden a sostener el déficit primario. La continuidad del déficit fiscal da continuidad a sus consecuencias. Los esfuerzos deberían centrarse en buscar una solución de fondo de forma sostenible en el tiempo, lo que necesita un consenso social básico.

(Fuente: IARAF)