A través del DNU 346/2020 el Gobierno decidió postergar hasta fin de 2020 los vencimientos de deuda soberana en USD bajo ley local de abril a diciembre por un total USD 10,5 mil millones aproximadamente. Se había interpretado que la reestructuración de la deuda en USD ley local se haría luego de la renegociación de la deuda bajo ley extranjera, con el objetivo de equiparar el tratamiento entre jurisdicciones. La falta de una explicación de por qué se decidió en esta instancia podría afectar decisiones y comportamientos, que podrían ser desde ahora más defensivos. La alteración en la secuencia también abre distintos interrogantes, que se relacionan principalmente con:
• Pagos de abril deuda ley extranjera: en abril vencen intereses por USD 500 millones bajo ley extranjera y USD 240 millones bajo ley local (8/4 USD 94 millones del BONAR 20 y 18/4 USD 148 millones de los BONAR 25 y 37), que ahora se pospusieron. Los montos involucrados y la firma del DNU interpelan sobre la voluntad de pago de los próximos vencimientos bajo ley extranjera mientras se mantienen las negociaciones.
Podría interpretarse que la postergación de los pagos bajo ley local como señal a los acreedores externos para lograr una flexibilización en sus posturas, aunque los márgenes para lograr un acuerdo son cada vez más estrechos. Por otro lado, la prórroga de los pagos también podría verse como una consideración a los planteos de los acreedores externos que desde un principio plantearon la conveniencia de tratar en forma diferenciada las emisiones entre jurisdicciones, en detrimento de la ley local.


• Relación con el FMI y vencimiento de deuda con el Club de Paris: el apoyo del FMI al proceso de reestructuración de la deuda soberana es claro. ¿La reestructuración unilateral de la deuda ley local en USD puede afectar este apoyo y, en consecuencia, afectar posibles desembolsos del organismo? Existe la posibilidad que el FMI asista financieramente a alguno de sus miembros aún en esta situación de atrasos en los pagos, en una política que se conoce como “lending into arrears” (prestando en situación de atrasos de la deuda), pero para ello debe demostrarse que existe “buena fe” en la negociación con los acreedores. Además, ¿cuál va a ser la actitud respecto de los vencimientos con el Club de Paris por algo más de USD 2 mil millones en el mes de mayo? Un acuerdo para reestructurar los vencimientos requiere la participación del FMI.


• Tipo de cambio: la interpretación de esta decisión podría tener efectos sobre el tipo de cambio oficial y alternativos. Si la lectura es que es una antesala a un default total de la deuda en manos del sector privado, podría presionar el mercado de cambios, en un contexto donde la expansión monetaria seguirá elevada. Como lo mencionamos en nuestro último informe semanal, en marzo la base monetaria se expandió 18% en términos reales, contra contracciones del orden del 9% promedio en el mismo mes de los años anteriores.


• Otros efectos: si el mercado no hubiese anticipado un escenario como el que se presenta con esta decisión, podría aumentar la incertidumbre y tener efectos sobre el mercado de cambios, la de por sí afectada cadena de pagos, el comportamiento de los depósitos en USD y en ARS del sector privado y la renovación de la deuda en ARS, nacional, provincial y el financiamiento a empresas -líneas y crédito comercial-, todas cuestiones que deberán ir observándose. En el caso de Provincias, el debilitamiento de las cuentas públicas asociado a la crisis podría significar dificultades adicionales para enfrentar servicios de deuda y/o gasto corriente, con la posibilidad de reestructurar pagos y eventualmente acudir a la emisión de cuasi-monedas para intentar remediar estos efectos.


En síntesis, el cambio en la secuencia planteada despierta distintos interrogantes sobre los próximos pasos en la renegociación de la deuda bajo ley extranjera y el pago de los vencimientos (abril y mayo) mientras duren las negociaciones. También sobre la dinámica monetaria, cambiaria y de renovación de vencimientos de deuda en ARS. Despejarlos y evitar malas interpretaciones que lleven a resultados no deseados en otros ámbitos requiere señales claras y comunicación acordes de los próximos pasos.

(Fuente: Quantum)