El próximo viernes vence el plazo para que los bonistas informen si aceptan o no la propuesta que presentó el gobierno argentino para reestructurar deuda emitida en divisas bajo legislación extranjera, por un monto estimado en alrededor de US$ 67.000 millones.


La iniciativa argentina sumó en las últimas semana el apoyo de empresarios, académicos, economistas y organismos internacionales, mientras que los principales grupos de acreedores mantienen una posición negativa.


Si bien el Gobierno se reserva el derecho de “posponer o suspender” esa fecha según está indicado en el prospecto enviado a la Comisión Nacional de Valores de Estados Unidos (SEC, según su sigla en inglés), el ministro de Economía, Martín Guzmán, señaló que “la oferta cierra el 8” de mayo.

(Fuente: Télam)