Una nueva encuesta sobre el sueño de Philips revela que solo la mitad de las personas en todo el mundo están satisfechas con su sueño, pero son menos propensas que antes a tomar medidas para mejorarlo

  • La encuesta mundial revela que solo el 10 % de los encuestados hacen un seguimiento de su sueño o lo monitorean
  • El 36 % ha dormido separado de su compañero de cama en un intento de mejorar el sueño
  • El 74 % admite usar teléfonos celulares en la cama

 Royal Philips (NYSE: PHG, AEX: PHIA), líder mundial en tecnología de la salud, anunció hoy los resultados de su 5ª encuesta mundial anual sobre sueño en un informe titulado “Wake Up Call: Global Sleep Satisfaction Trends” (Llamada de atención: Tendencias mundiales de satisfacción con el sueño). Philips encuestó a más de 13.000 adultos en 13 países para recoger actitudes, percepciones y comportamientos en torno al sueño. Los resultados de este año muestran que la satisfacción global con el sueño sigue siendo baja, y que la preocupación/el estrés, las relaciones y el uso del teléfono celular se informan como inhibidores clave del sueño. 

La preocupación y el estrés continúan afectando una buena noche de sueño

Solo el 49 % de las personas están satisfechas [1] con su sueño, y se informa a la preocupación/el estrés como el factor más limitante de una buena noche de sueño (33 %). Curiosamente, menos personas en 2020 están tomando medidas para mejorar el sueño en comparación con 2019, y casi todas las estrategias enumeradas para mejorar el sueño son más bajas o consistentes en 2020 en comparación con los resultados de 2019. Por ejemplo, la lectura antes de ir a la cama fue la estrategia más popular utilizada para mejorar el sueño en 2019 (39 %), pero solo el 28 % de las personas reportan haber leído para mejorar el sueño en 2020. Otras distinciones notables en el comportamiento relacionado con el sueño aparecieron a través de las diferencias de edad y género. 

“La disminución de las personas que toman medidas para mejorar el sueño es alarmante, especialmente cuando está claro que la gente en todo el mundo valora profundamente el sueño. El déficit de sueño afecta a las personas tanto mental como físicamente, por lo que necesitamos educar a las personas sobre los recursos disponibles para el sueño y darles la confianza de que sus esfuerzos darán sus frutos”, dijo Mark Aloia, PhD, Líder Global de Cambio de conducta, sueño y cuidado respiratorio de Philips. “A medida que nos adentramos en la próxima década, Philips se centra en diseñar un futuro en el que la tecnología aprovechada en todo el ecosistema del sueño pueda ayudar a las personas a sacar el máximo provecho de sus vidas”.

“Dormir mal no se debe tomar como algo normal y trae consecuencias importantes en la salud. Existen múltiples problemas de sueño, desde patologías neurológicas hasta respiratorias. 

Todo individuo desde que nace debe dormir bien y una cantidad de horas suficientes, según la edad, para poder desarrollarse plenamente. El sueño está involucrado en todos los aspectos de nuestra vida desde que nacemos. Está involucrado en nuestro crecimiento, atención, memoria, desarrollo intelectual y físico, etc. Por ende dormir mal también traerá consecuencias en todas estas áreas, afectando, en la vida adulta, problemas como somnolencia, falta de atención, aumento de accidentes de tránsito, falta de productividad laboral, mal humor, falta de memoria, hipertensión, diabetes, accidentes cerebrovasculares, trastornos cardiacos, entre otros tantos problemas médicos”, expresó Gustavo Javier D` Elia Clinical Sleep Product  Specialist –  South LatAm de Philips.