El Índice General de Expectativas Económicas (IGEE), que mide la percepción de la población sobre la situación económica y laboral en el país, continúa su deterioro en abril.  Sin embargo, solo desciende 3 puntos, luego de la caída récord de marzo pasado, en el comienzo de la cuarentena por el COVID-19.

La preocupación por la situación laboral y las expectativas respecto de la situación general a futuro son los indicadores que más se deterioran y arrastran la caída general.

Tanto la situación actual como la situación futura sufren también un deterioro, de 9 y 7 puntos, respectivamente.


Por su parte, el único indicador con una variación positiva es la expectativa de compra de bienes durables, que se recupera, amortiguando el efecto negativo de las demás variables. Se observa un incremento de 10 puntos, que si bien es relevante no neutraliza la caída de 24 puntos de marzo.  La gente ya comprendió que el delivery de estos productos funciona bien.  Por otra parte, existe el temor de que luego de la cuarentena haya un pico inflacionario, lo que estimula la compra actual.

La situación económica general también presenta una caída, y se observa que la futura se deteriora más que la situación actual.


Con referencia a la situación laboral, tanto las expectativas presentes como las futuras experimentan importantes caídas por segundo mes consecutivo.



(Fuente: Kantar)