• En el arranque del año,  el tipo de cambio real que computa precios internacionales y  retenciones muestra pocos productos en una situación de competitividad semejante a la de 2009, año de referencia. Sería el caso del trigo, el maíz, el vino fraccionado y el ajo.
  • En cambio, hay una marcada pérdida de competitividad para casos como el del azúcar, arroz, aceite de oliva y ciruela seca. Por su parte, el precio de la uva aparece como la “variable de ajuste” de los problemas de competitividad en mostos, mientras que para el caso de las manzanas las dificultades parecen focalizadas en recurrentes trabas al comercio de países clientes, como ocurre con Brasil.
  • El tipo de cambio oficial, que tiende a rezagarse frente a la inflación, la presión impositiva y la pérdida de automaticidad en comercio exterior, junto con la profundidad y duración de los problemas sanitarios de China, aparecen como los principales interrogantes de cara a 2020.
  • (Fuente: IERAL)