Los fondos que sean repatriados y que representen al menos el 5% del total de bienes en el exterior podrán utilizarse para adquirir valores destinados a la inversión productiva y así mantener el beneficio de un arancel preferencial para el pago de Impuesto a los Bienes Generales, dispuso el Gobierno.


A partir del decreto 116 publicado en el Boletín Oficial, las divisas que hasta ahora debían mantenerse en cuentas a la vista hasta el 31 de diciembre del año de la transferencia original, también podrán tener otros fines.


La norma también incorpora las opciones de comercializar esos fondos en el mercado libre de divisas, sólo a través de la entidad que haya recibido la transferencia original o la adquisición de certificados de participación y/o títulos de deuda de fideicomisos de inversión productiva que constituya el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE).

(Fuente: Télam)