El objetivo de este estudio es analizar la distribución de recursos en nuestro país,poniendo en perspectiva histórica los cambios más recientes, como la devolución de precoparticipación y el Consenso Fiscal, que como se muestra en el trabajo, determinaron que las ganadoras del reparto fueran la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y la provincia de Buenos Aires.

Argentina es un país organizado políticamente con una estructura federal. El sistema de coparticipación de impuestos actualmente vigente, está fundado en una Ley (23.548 del año 1988) y sus modificatorias y complementarias, las cuales están permanentemente sujetas a debate en tanto que no se apoyan en bases objetivas para establecer el reparto de recursos, a la vez que por mandato constitucional en la Reforma de 1994 debieran haber sido reemplazados en 1996 por un nuevo arreglo
institucional.


En este marco, el reparto de recursos entre el nivel nacional y las provincias se denomina distribución primaria, mientras que el reparto de los fondos que les toca a las provincias entre las propias jurisdicciones se denomina distribución secundaria. En ambos casos, considerados individualmente, se trata de “juegos de suma cero”, es decir que en el reparto primario todo lo que ganen de participación las provincias lo
resignará el nivel federal (y viceversa), y en el caso de la distribución secundaria, el aumento de la participación de una jurisdicción sólo podrá ocurrir si cae la porción que se lleva el resto. Es decir, cuando se plantee, como se lo hizo recientemente en el Consenso Fiscal de 2017, que una provincia (como en ese caso fue la provincia de Buenos Aires) mejoraría su participación sin que el resto de jurisdicciones empeore (la compensación evitaba esto), no se está pensando en la distribución secundaria, sino que se afectó la distribución primaria, puesto que los fondos para hacer posible esto provinieron del Tesoro nacional y no del resto de provincias.

Una particularidad adicional que va al corazón de este debate es el caso de CABA, lacual no obstante se la considera como integrante del conjunto, obtiene su porcentaje de coparticipación de la participación legal del Tesoro Nacional, de manera que todo lo que ocurra legalmente con CABA (como por ejemplo el incremento de su coeficiente del 1,4% de 2003 al 3,5% actual) afecta la distribución primaria y no la secundaria. No obstante, en ocasiones se la agrupa con las provincias para analizar cuánto de la recaudación de impuestos nacionales queda en el nivel federal, y cuánto tiene como destino el consolidado provincial, es decir la suma de “provincias + CABA”.

Para contar con una perspectiva histórica, se muestra a continuación cuál fue la participación del consolidado de provincias en la recaudación de impuestos nacionales (netos de los recursos de la Seguridad Social y de los impuestos al comercio exterior, que en esencia no tienen el carácter de coparticipables).

(Fuente: IARAF)