Por primera vez desde el bombardeo que mató al comandante iraní Qasem Soleimani, Estados Unidos dio una señal de querer evitar una guerra al responder al ataque de anoche de Teherán contra dos puntos de Irak donde había soldados estadounidenses con más sanciones y presión diplomática y un llamado a fortalecer la OTAN en la región.


Desde Teherán, en tanto, el líder supremo de Irán, el ayatollah Alí Jamenei, calificó el ataque de anoche como “una cachetada en la cara” de Estados Unidos y aclaró que lo “importante es terminar con la presencia estadounidense que corrompe a la región”, según un discurso televisado, citado por la agencia de noticias EFE.

(Fuente: Télam)