Por Alejandro Henke
Desde el momento de su asunción, el gobierno planteó una política de disminución de las tasas de interés a fin de llevar la tasa de los préstamos bancarios a niveles compatibles con las necesidades de financiamiento, especialmente de empresas, en el contexto de una economía que no crece. La crisis del Coronavirus incrementó esta necesidad.

Como consecuencia de la disminución de la tasa de política monetaria, el saldo de Leliq junto con Pases Pasivos ha caído de manera pronunciada (unos 400.000 Millones) en el último mes.

Los bancos bajaron la tasa que pagan por los plazos fijos en línea con la disminución de la baja de la tasa de política monetarias y destinaron los fondos que obtuvieron por las Leliq y Pases no renovados a (i) su Cuenta Corriente en el BCRA, privilegiando la liquidez ante el escenario de crisis y a (ii) financiar la salida de fondos por cancelación plazos fijos (unos 80.000 Millones) derivada de la baja de la tasa BADLAR.

Los pesos de los plazos fijos cancelados junto con los pesos que el Banco Central emitió para comprar dólares a precio oficial y financiar al gobierno, hicieron que la base monetaria aumentara un 40% desde la última baja de tasa del BCRA. ¿Podrá la tasa mínima de plazos fijos dispuesta por el BCRA revertir esta dinámica?

(Fuente: Proficio Ivestment)