El COVID_19 trae aparejadas disrupciones que cambiarán nuestros hábitos, comportamientos y espacios diarios. Aunque aún no sepamos la fecha exacta en la que podamos dejar el aislamiento social atrás y volver al trabajo, la escuela y la universidad, debemos ser conscientes de que no volveremos al orden establecido previo a la cuarentena.

Uno de los espacios en los que se verán cambios significativos, en pos del mantenimiento de ciertos recaudos, es la oficina. Se recomienda realizar múltiples adaptaciones respecto de: el equipamiento mobiliario -su disposición, materiales de los que están compuestos-, la tecnología -dispositivos electrónicos, software-, las medidas sanitarias y los artículos de higiene. 

 “La vuelta a las oficinas y espacios laborales se realizará acompañada de ciertas modificaciones respecto del mobiliario corporativo. Sin dudas habrá un incremento en medidas que contribuyan a ampliar el distanciamiento físico entre colaboradores, como podría ser la incorporación de muebles divisores cuya materia prima sean materiales de fácil limpieza, con superficies duras y no porosas, antibacterianas y antimicrobianas.”, prevé Ana Gonzalez Ferrero, directora de Project Management Argentina de CBRE

Otra de las medidas que puede implementarse, buscando ampliar la distancia entre personas, es la reubicación de los escritorios, rompiendo con lo que se conoce como “benching” o estaciones de trabajo expuestas, es decir, escritorios alineados uno junto al otro. Esta disposición de trabajo fue adquirida por muchas empresas en nuestro país en los últimos años, favoreciendo los esquemas abiertos. 

Los espacios compartidos, caracterizados por superficies blandas, deberán ser tratados por pinturas o tratamientos antimicrobianos, en línea con la creación de salas de reuniones de menor capacidad, para no favorecer la concentración de un considerado número de colaboradores en un espacio cerrado. 

Para poder llevar a cabo gran parte de estas mudanzas en nuestros espacios de trabajo necesitamos que la tecnología siga siendo nuestra aliada. Así como nos viene acompañando durante este período de cuarentena en el que trabajamos de manera remota y nos apoyamos 100% en su capacidad de conectar, debemos migrar ciertos procesos que, al descongestionar la vía física, deberán realizarse por medio de dispositivos tecnológicos.”, anticipa Gonzalez Ferrero. Parte del soporte tecnológico que propone la especialista refiere a realizar reuniones virtuales, contar con un software informático que facilite el trabajo remoto, además de dispositivos electrónicos que no precisen del tacto, como pueden ser los dispositivos con tecnología de manos libres.

Por último, “Referido a medidas sanitarias, resulta inminente la incorporación de productos de saneamiento en todos los ambientes de trabajo, ya sea alcohol en gel o toallitas húmedas”, concluye la directora de Project Management Argentina de CBRE.